Sello COVID-free. ¿Sirven para algo?

Tras la desescalada y la vuelta a la normalidad son muchos los obstáculos a los que se enfrentan los empresarios. Sobre todo aquellos que regentan locales en los que se vende un producto o servicio al público. Uno de los principales escollos a sortear es el miedo al contagio que parece que se ha instalado en buena parte de la población. Parta hacer frente a esto, desde hace unas semanas se oye hablar de los sellos ‘COVID-free’, una especie de certificación que intenta garantizar a nuestra clientela que mantenemos unas medidas de higiene y seguridad para evitar la propagación del virus en nuestro establecimiento. En este artículo, te contamos si este tipo de certificaciones sirven de algo.

Sello COVID-free

Las principales organizaciones de usuarios, como la OCU, han rechazado este tipo de sellos. A esta negativa se ha sumado también la Confederación Española de Comercio (CEC). El principal argumento es que no se puede garantizar que alguien que cuente con el sello cumpla con las medidas de seguridad. Del mismo modo, no se puede asegurar que alguien que no lo tenga, incumpla esas mismas directrices aprobadas por el Gobierno. Se puede decir que es una herramienta de marketing (de dudosa eficacia) y sin ningún tipo de aval científico.


También se plantean dudas desde el punto de vista ético, ya que se ofrece una falsa sensación de seguridad a los clientes que puede contribuir a que estos relajen las medidas preventivas que todos debemos tomar. Además, hay que recordar que, incluso cumpliendo todas las medidas recomendadas, la existencia de casos asintomáticos nos demuestra que cualquier persona es susceptible de transmitir el virus, por lo que no existen, por el momento, ninguna prevención que asegure al 100% la imposibilidad de contagio.


En principio, son certificaciones ofrecidas por empresas independientes que exigen el cumplimiento de la legislación para otorgarlos, pero que no realizan un seguimiento periódico de dichos establecimientos para cerciorarse de que continuan aplicando las medidas pertinentes. Eso sí, piden una declaración responsable al dueño del establecimiento en la que se compromete a continuar implementando todas las directrices en materia de seguridad e higiene. Además, al no tener ningún respaldo legal, el precio requerido puede parecer excesivo (va desde los 300 euros
hasta 1000, dependiendo de la empresa).


Pese a todas estas pegas, este tipo de certificados se ha ido expandiendo con especial prevalencia en el sector de la hostelería y el turismo. En el lado contrario tenemos a los comercios con clientela habitual, a los que este tipo de sellos no les aporta casi ningún tipo de valor añadido ya que, al conocer a sus propios clientes, pueden transmitir esa sensación de seguridad mediante el boca a boca.


En definitiva, este tipo de sellos suponen un gasto innecesario para buscar atraer más clientela, por lo que no recomendamos su adquisición desde Tu Asesoría Personal Online.

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